1.3 El fin del paraíso de los Hippies en Atacames

  1. . Cuando llegó Antonella a Atacames se bajó en Atames para desayunar, su destino era Puerto Nuevo,  una pequeña aldea al sur.
  2.  No estaba segura de que encontraría un lugar para comer en Puerto Nuevo, por los que prefirió desayunar en Atacames.
  3. Al llegar a Atacames se bajó en  el Triángulo,  frente a donde un día su padre tuvo su  segundo consultorio porque el priemero lo tubo e el parque central a mediados de los años 80.
  4.  Caminó hacia la playa y al llegar al puente metálico en arco sobre rió, vio la llegada de las lanchas de los pescadores. Se admiró al ver que los manglares habían crecido.
  5. Cuando ella era niña y vivió su infancia en ese lugar,  pues sus padres construyeron cerca a aquellos manglares en la playa un hotel de madera, al que venían en los tiempos de feriados y vacaciones , cuando su padre ya trabajaba en Quito a comienzos de los años 90.
  6. Eran casi las7 de la mañana,  aquella playa apestaba,  los borrachos en su mayoría gente de la Sierra,  se había amanecido bailando y bebiendo, muchos de de ellos  venían con sus familias de vacaciones,  y se orinaban en la playa durante la noche. 
  7.  A las 9 de la mañana,  los vendedores de artesanía volvían a colocar sus productos a la venta en las mesas que estaban en un centro de exposiciones  y en lugares entre la playa 
  8.  En el malecòn de la playa,  los bares,  los hoteles o restaurantes que    abundan,  nuevamente empezaba el bullicio con parlantes a todo volumen, para atraer a los clientes,  ofrecían desayunos y platos a la carta, en medio un ruidosa música tropical o de regetón.
  9. Visitó el hotel que construyeron sus padres, cerca al rió, con madera muy fina traída desde el bosque nublado,  donde su abuelo tenía una gran hacieneda,.  
  10. Al hotel  lo vendieron, cuando vieron el peligro que corría ella y su hermana, de terminar como  adolescentes embarazadas, que era lo común,  o en drogas, pues  desde que los  hippies que se fueron, en los años 80, los galanes de la playa acechaban y corrompían a las jóves del pueblo.
  11. Los hippies enseñaron a los habitantes de Atacámes,  a hacer artesanía, a consumir y vender drogas,  el sexo insaciable, llamado amor libre.
  12.  Cuando las gringas se fueron los cazadores o galanes de la playa,  ahora asechaban a las jóvenes del pueblo o las turistas de la Sierra, se habían convertido   en microtaficantes y latin lovers de las discotecas.
  13. En la playa, antes de la noche,  los galanes o  latin lovers, y las jovencítas mulatas y negras se paseaban buscando clientes 
  14.  La adolescentes,  que amenudo  faltaban a clases. fomaba bandas femeninas, e iban a pescar clientes,  pues necesitaban dinero para comprar saldo para sus teléfonos celulares. 
  15. Los artesanos que lo que mas vendían eran las cucharitas de coral negro o tagua y las pipas para aspirar cocaina o fumar el bazuco, esa mecka de tabaco mariguana y pasta de cocaína.
  16.  Muchos  jóvenes ahora era bagabundos oferecían artesanías, cocaína, y sexo,  mientras otros se mostraban en la playa como hábiles futbolistas de futbol playero o surfistas.  
  17. Los cocainómanos de Atacames,  extañaban los tiempos en que aspiraban cocaína por libras, metiendo la cara completa en fundas llenas de ese polvo blanco, que pintaba su carra, en medio de risas, movimientos alocados,  bailes  y gritos eufóricos.
  18. La mayoría de eso hippies de los añ0 70  que vinieron de Alemania y Suiza, donde el racismo y la disciplina se volvieron patológicos desde comienzos del siglo XX, hasta la Segunda Guerra era los mas alocados.
  19.  Aquellas gringas, que había sufrido el tabú de sus padres, tenían mitos respecto su organos sexuales o  rendimiento sexual de los negros
  20.  Los galanes convinaba, cocteles de la playa, sobre todo la caipiriña, con la mariguana,  cocaína, jugos de frutas exóticas, y la musica regae  para hacer viri a los gringos sus fantasías  y delirios sexuales.
  21. Precisamente un alemán, que se consiguió una mujer negra, compró aquel hotel que contruyeron sus padres.  
  22. Ese día el alemán  le permitió a Antonella  ponerse su traje de baño en el hotel,  para estar toda la mañana en la playa frente al mar.
  23. Los backpackers,  vinieron luego de los hippies, pero prefirieron playas más tranquilas como Monpiche.
  24. A Mompiche,  la que  la convirtieron en un atractivo, junto con la gran inversión de Decámeron,  la transnacional hotelera, en el sitio predileco de los Backpackers en Esmeraldas.
  25. Decámeron construyó allá un complejo de cientos de habitaciones, con todo incluido, de manera que los turistas no comen, ni se divierten el pueblo.
  26. Los que comen y se divierte en el pueblo de Mompiche eran los  backpackers de países desarrollados, o eran los  argentinos. 
  27. Desayunó un encebollado, una sopa de pescado negro muy especial cocinado con yuca, y  abundantes cebollas, asi repuso  toda la energía que había perdido en el viaje desde Quito.
  28. Esta sopa se la puede comer antes de almuerzo, pues a las 11 de la mañana, luego desaparece de los restaurantes,  es el desayuno de los pescadores que arriban al amanecer, luego de pescar toda la noche, junto con un café en agua bien cargado.
  29. En la tarde, de regresó al Triángulo, la estación de buses  en la carretera, compró  panes de yuca, que se lo vende al paso. Este pan es diferente  al que  existe en Quito.
  30. El bus llegó mientras miraba nuevamente  la esquina, en la casa donde su padre tuvo un consultorio médico, cuando ella sólo tenía 5 años y que ahora era una sucursar de pollos KFC. 
  31.  Acomodó su mochila en la parte inferior y tubo que viajar parada, pues no había asientos hatsa la Y, donde la carretera continua a Muisne y otro ramal va al sur hasta Puerto Nuevo y  Mompiche.
  32.   En aquel lugar se volvió a encontrar con los argentinos que al subir al bus menos congestionado, se sentaron y se pusieron a cantar en coro las canciones de Leo Dan,  Leonardo Fabio y Sandro, populares cantantes argentinos de los 70,  que escuchaban en la radio del bus.

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