NARCOMAR. Capítulo 49. El narco asesino

  1.  La presencia de  aquel bandolero juvenil que llegó con una pistola al dispensario, persiguiendo a otro, que había encontrado un bloque de cocaína en la playa,  que estaqba tomando tranquilamente agua del dispensador nuevo del dispensario le alarmó al médico y al odontólogo.
  2. Barbara, la auxiliar procuraba esconder su rostro, mientras una burlona sonrisa se dibujaba en sus labios. 
  3. Quería ver el miedo en la cara del doctor  que destruyó sus cartelesy pancartas  en los que había e
  4.  Además  esaba muy herida por las palabras de doctor en aquella agria discusión, que tuvieron la semana pasada, ante todos los curiosos del pueblo.
  5. -Por supuesto que no es delito tomar agua de ese dispensador, pero es molesto que usted Huevas, venga aquí, donde están mis pacientes, a hacer lo que hizo,  querer matar a otro bandido como usted, por un paquete de cocaína.
  6. -Por bastante cocaína-le contestó con su malvada sonrisa burlona, mientas de reojo miraba a la nueva auxiliar, para mostrarle su audacia y atrevimiento, e impresionarla.
  7. El médico y el dentista descubrían en los gestos de su auxiliar y el microtraficante,  la complicidad que existía. 
  8. Llena de ira  Bárbara comenzó a subir el tono de su voz y a mostrase agresiva.
  9. -El Dr Pepe  traccionó. -¡En este mismo momento usted se larga de aquí, o me voy yo lo vengo a buscar con la policía por obstruir mi trabajo, lo que  hace es un delito, por si no lo sabía.
  10. - !A mí nadie me saca de ninguna parte doctor, y menos usted.  Le está clarito!. contesto gritando el pandillero.
  11. A  pesar de que el Dr. Pepe, mi padre, ya tenía casi 60 años,  era mas alto y fuerte que el Huevito,  todos los días hacía ejercicios o corría en la playa, lo que le ayudó a enfrentar cara a cara al delincuente.
  12. -¡TE LARGAS CABRON DE MIERDA EN ESTE MOMENTO!- le gritó.
  13. A Huevaso y Bárbara  la voz y la actitud valiente del Dr. Pepe les sorprendió, les borró la sonrisa burlona de su rostro.
  14. Sabe que doctor?....le  voy a sacar chispeado de este pueblo.  ¿Me oyó?- fue lo que le dijo el traficante antes de darle la espalda y marcharse.
  15. Para el Dr. Pepe,  estaba claro que Bárbara y el Huevaso no se iban a quedar tranquilos, había estallado una guerra dentro del dispensario.
  16. Cuando terminó la jornada y caminaba hacia la última ranchera, se le acercó el profesor director de la escuela, que era el yerno del presidente de la junta parroquial.
  17. -Doctora- perdone, soy el profesor de la escuela, me entré que el Huevas la amenazó, tenga cuidado.
  18. - Me dijo que me iba a sacar chispeado. ¿Qué quiso decir?-le preguntó el doctor.
  19. - Que la va a sacar a bala.  Eso es grave, porque el ya a muñequeado a dos personas.
  20. - ¿Que es eso de muñequeado?
  21. - Que ya ha matado a dos personas.
  22. -Gracias profesor.  Estaré alerta. 
  23. A la semana siguiente vino al consultorio  un pescador muy flaco pero amable, llamado Aristides, a quien le había visto fumar mariguana solitario, entre dos peñones apartados de la playa, cuando hacía sus caminatas.  
  24. -Aristides, está muy flaco-le dijo la doctor.
  25. - Si doctor la mariguana y la base me tienen así.  Quiero dejar el vicio pero no puedo.
  26. - Ese si es un problema que no creo que puedo resolver.  Lo que puedo hacer es darle vitaminas y recomendarle que vaya a Santo Domingo de los Colorados, donde los indios Tsáchilas, ellos hacen terapia anti-drogas, con ceremonias religiosas y ayahuashca.  Al parecer a las drogas alucinógenas como la ayahuscha son el antídoto contra las drogas estimulantes, como la cocaína, y los derivados del opio.
  27. -¿Conoce alguno de esos shamanes?.
  28. - Si,  trabajé con uno de  ellos, sobrino del famoso Abrham Calazacón.
  29. -Deme una recomendación.  Iré lo antes posible.  Es que mi mujer me dejó y eso me ha puesto mal.
  30. -Por supuesto, tiene que llegar a la ciudad de Santo Domingo el vive en la vía a Quevedo.
  31. Al terminar la jornada, como siempre, la doctor subió hasta el techo de la ranchera, donde por casualidad estaba el pescador Aristides, que la invitó a sentarse a su lado.
  32. En el momento en que la ranchera empezó a moverse, apareció  el Huevas, con un enorme cuchillo  en la cintura.
  33. Al verlo Aristides, prendió su tabaco de marihuana y le dijo. ¡Lárgate!
  34. Huevas sin decir nada obedeció.  Al parecer el pescador Aristides era alguien con un rango especial en esta red de narcotraficantes.
  35. El ver a Huevas subir para intimidarlo en el techo de la ranchera, le dio motivos a la doctor, para bajarse en Atacames,  e ir primero al comando de la policía y luego a la fiscalía, a presentar una denuncia contra Huevas, por intimidación y amenaza, que en Ecuador es un delito penal, que se paga con cárcel.
  36. Salió de la fiscalía con la copia de la denuncia, fue a una copiadora y sacó mas copias.
  37. Dos días después cuando regresó al dispensario de Quingue, volvió a encontrar a Huvas en él.
  38. -¿Qué haces nuevamente aquí?- le preguntó.
  39. - Nada,  sólo vine a visitar a mi amiga, la auxiliar Bárbara.
  40. -Entra al consultorio,  tenemos que hablar en privado
  41. El doctora y el bandido entraron en el consultorio de la doctor, que se cercioró de que la puerta estaba bien cerrada para que nadie los escuche. 
  42. -Ten la copia de esta denuncia que he hecho contra tí en la fiscalía de Atacames, ahora voy a cortarme con un bisturí y diré que tu me atacaste.  Será tu palabra contra la mía, de seguro irás por un par de años al cárcel.
  43. Huevas estaba sorprendido, no podía articular palabra, leyó varias veces el papel.  Luego con ira contenida le dijo-No me gusta lo que ha hecho doctor.  Eso estuvo mal, muy mal.


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