13. El viaje por mar con un herido el fenómeno del Niño de 1982
- Don Geraldo el canoero de Muisne, recordaba con dramatismo su aventura con el padre de Antonella, en 1987.
- Mientras desayunaban en un restaurante de Muisne le contaba como fue el día que sacaron a un herido moribundo de Salima, en mitad de la noche.
- -Como le decía....Veníamos en mi lancha con la luna llena llevando un herido grave. Su padre, el doctor, que exprimía los sueros para compensar la hemorragia.
- Esperamos unos momentos para ver por donde las olas estaban quebrando y en que dirección corrían.
- Aceleré el motor y me monté en la cresta de una ola , corría a todo lo que daba el motor, antes que la siguiente ola venga, pero nos alcanzó, cuando el doctor estaba dandole respiración boca a boca al herido.
- -¡Doctor ayude. Achique el agua rápido que nos hundimos¡.- le dije.
- El doctor y dos familiares que nos acompañaban empezaron a sacar el agua de la lancha a toda velocidad.
- Volvía a montar en la cresta de otra ola y salimos al otro lado, la ola nos pasó por encima, luego , nos quedamos en el aire, como suspendidos. Estabamos a siquiera 3 metros de altura y de ahí camimos.
- Volamos atrás de la ola, fueron uno tres metros de caída antes de golpearnos nuevamente con el mar, que parecía iba a partin en fondo de la lancha.
- Despues de ese salto, el mar estaba tranquilo, sin olas y de nuevo le di velocidad a la lancha, con toda la velocidad posible.
- -¿El paciente se salvó?- pregtó Antiella que no pestañeaba, ni comió mientras Geraldo le contaba la historia.
- - El paciente vivió varios días en el hospital pero se complicó. lo llevaron en una ambulancia a Quito. En la capital luego de tres semanas había murió. Me pareció que no jugamos la vida por nada.
- - ¿Qué hace ahora con ese yate?
- - Viajo de aquí a Manta, o a Esmeraldas y a veces a Colombia, estoy llevado combustible, alimentos y mas cosas que necesitan mis barcos pesqueros.
- - ¿Tiene muchos barcos pesqueros. ?
- - Si algunos.
- - Perodone, casi me olvidaba. Tambien me acuerdo de su papá cuando recién llegó. vino a hacer el internado rotativo en el Hospital de Muisne. Fue por 1982 creo..
- Perón, era 1981, yo le ayudé a cruzar su mamá que entonces era secretaria del Puerto de Balao en Esmeraldas.
- Su mamá era una jovencita muy guapa, vino por el cumpleaños con una amiga, trayéndole una torta.
- Recuerdo que su papá, tenía un problema en el codo, que se había fracturado, y le sngraba por una sutura, me dijo que fue subiendo una montaña, que se cayó en una grieta, le operarno en el hospital Eugenios Espejo de Quito y le pusieron unos clavos, pero al parecer esos clavos se le estaban saliendo.
- Luego de esta visita de su mamá a su papá me confesó que estaba decidido a vivir por siempre con su mamá si ella le aceptaba.
- Luego los vi llegar recién casados al Cabo San Francisco. Les ayude a cruzar del Muisne al Cabo.
- Estaban muy enamoradoss. su mamá me sorprendió, porque ella lo dejó todo para seguirlo a un lugar casi salvaje, como era el Cabo San Francisco en esos años.
- El Cabo San Francisco no era como ahora, había selva por todas partes, animales salvajes, avispas, hasta los cangrejos se subían a las casas o caminaban grupos enormes en el camino.
- Me acuerdo que estaba en Bunche el día en que trajeron los vecinos del Cabo, su papa y su mamá a una niña que venía en una camilla.
- Era una niña picada por una serpiente equis, tuvieron que cruzar por el acantilado que separa el Cabo de Bunche.
- Lo cruzaron con la marea alta, cuando las olas gopeaban furiosas en las rocas. Me imagino que lo hicieron en esa pared vertical con las olas a sus pies, creo acrobacias en el risco, pasar con la niña en la camilla.
- Cuando llegaron al cruce en Bunce, a la niña ya le salía sangre por los poros.
- Asi actua el veneno de la serpiente equis, la sangre comienza a salir por los poros de la piel.
- Yo les crucé hasta Muisne y corrimos cargándola al hospital.
- Allá no tenían suero antiofídico.
- Su papa usó otras medicinas, incluso llamaron a un culebrero y lograron que la niña se salve pero los músculos de la pierna se atrofiaron y ahora ella camina coja.
- También recuerdo que su padre le gustaba mucho nadar. Se cruzaba nadando del Relleno a la Isla de Muisne.
- A todos nos sorprendía verlo nadando cuando llevábamos los pasajeros de uno a otro lado.
- Después los muchachos comenzaron a imitarle.
- -Caray cuantas cosas que le había escuchado a mi padre, habían sido ciertas.
- - Bueno Anto, tengo volver a la lancha, ha sido un gusto conocerla.
- - De igual forma. Perdone usted conoce donde vive un alemán que es mecánico.
- - Claro, Bernado, quien no le conoce, tiene un almacén de repuestos frente al Hospital.
- - Muchas gracias. Buena suerte.
- Antonella se despidió de Geraldo, cruzó el parque hasta la iglesia y entro en ella esperando encontrar en las paredes los murales que su padre de contó que allí habían pintado en 1982. Pero ya no estaban.
- Al parecer los habían borrado, pero el Cristo negro crucificado en un árbol lo habían conservado. Lo que borraron fueron los tanques de guerra, y los soldados crucificando a aquel Cristo.
- Entró en el hospital y saludó con el personal, ya no era como le había descrito. un hospital de un piso, de hormigón, con un gran jardín de palmeras.
- Habían hecho muchas construcciones, tenia un movimiento mecánico, de pacientes y personal, como el de cualquier hospital de Quito, o de Esmeraldas, sin esa cercanía humana que le describió su padre, cuando hizo su pre-rural.
- Al frente, tal como lo dijo Don Geraldo, estaba Bernardo, un alemán flaco casi calvo, blanco, en un espacio pequeño lleno de tornillos tuercas, maquinas, y aparatos, frente a una computadora donde llevaba minuciosamente las cuentas, no tenía camisa, hacía tiempo que vivía solo, su mujer y su hija vivían en Quito,
- Su hijo, que también había estudiado medicina, había hecho la rural en Bolivar y en Mompiche, - Perdón. ¿ Es usted Bernardo?
- - Si, en que le puedo ayudar, contestó el alemán sin dejar de mirar la computadora.
- - Mi nombre es Anto y soy hija del doctor Max.
- - A los tiempos que escucho de él- contestó con su español claro pero con pausas como alemán, acomodándose los lentes para reconocer a la visita.
- El es un viejo amigo que no he visto muchos años.
- - Mí padre siempre lo recuerda porque dicen que juntos hicieron algo para proteger los manglares-comentó Antonella mostrando su linda sonrisa.
- - Claro- El era un médico que hacía una investigación para Universidad de hidelber en Alemania.
- Se me acercó cuando yo estaba protestando por la destrucción de los manglares en el muelle.
- Me preguntó si estaba cuerdo, porque yo estaba solo, con un cartel que decía que no se debe cortar los manglares.
- Me dijo que la gente me iba a creer loco. Levaba así muchos días y en verdad nadie me hacía caso.
- Entonces me sugirió que fuéramos a Bunche y organizáramos a las concheras para que protestaran por la tala de los manglares, cuando llegó el Canal 4 de Londres de la BBC.
- Ellos hacían un documental al que llamaron La Fibre del Camarón sobre lo sucedía con los manglares.
- Su padre era la persona que les ayudaba a los periodistas a hacer el documental, porque el había trabajado en toda esta zona con los promotores de Salud y era amigo de las concheras de Bunche.
- Fue en el año 1988 creo.
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