25. Los narco-piratas
- El diario caminar y correr por la playa le permitió a Ana darse cuenta de la masacre que los pescadores hacían las manta-rayas y las anguilas.
- El número de mantarrayas asesinadas se podía contar por las cabeza que aparecían en la arena y las anguilas porque amanecían muertas o moribundas.
- A estas dos especies no las compraban los comerciantes locales, pero había un astuto comprador peruano, que tenía dos negocios, traer contrabandode Perú y llevar de Ecuador las manta-rayas descabezadas.
- La conchas de la playa, que en temporadas aparecían a montones, se convertían en el principal entretenimiento de los turistas.
- Los turistas que a diario recorrían las playa desde Same a Tonchigue, iban recogiendo conchas. sus colores o formas eran motivo de curiosidad y asombro.
- Pero en el mar, cada cierto tiempo venían aguajes que golpeaban la barrera del malecón de Tonchigue.
- El aguaje invadían la calle llegando hasta las casa o derrumba los peñones de los acantilados, llegando a impedir el paso, cuando la marea estaba alta.
- Habían tiempos en la arena se volvía completamente negra, aquella arena negra estaba llena de titanio.
- El titanio fue botín de las empresas mineras o de cemento por la pusilana, pero el pueblo detuvo su extracción, durante el gobierno de Rafael Correa.
- Al nadar en el mar recordaba que su padre practicaba todos los estilos, y fue desarrollando la habilidad de bucear largo tiempo, de moverse con la corriente.
- Durante los meses de junio a diciembre la corriente corría hacia el norte se llegaba nadando de Tonchigue a Same sin cansarse, pero el agua se ponía fría en la superficie por la llegada de la Corriente Fría de Humbodt,
- Desde diciembre a Junio por el contrario corria hasta Same y era fácil regresar nadando, arrastrado por la caliente por la Corriente del Niño.
- Lo curioso y que ella lo comprobó, es que cuando la corriente calida estaba arriba y ella se sumergía, abajo había una cordriente fria, y su padre le había dicho que era a la inversa en el verano.
- El Dr. Pepe nadaba entre la playa, donde las olas eran altas, rudas y en muchos casos peligrosas por las resacas, mas alla de las olas había un mar que parecía tranquilo.
- Pero Ana se dio cuenta , que era peligroso nadar donde las olas nacían, porque los pescadores corrían con sus lanchas a toda velocidad por ahí.
- Fue en ese momento, cuando nadaba de regreso que vio a alguien que flotaba gracias a un tanque amarillo de plástico.
- Aquella persona estaba aun muy distante de la playa.
- Ana corrió a buscar ayuda en el lugar donde los pescadores varaban sus embarcaciones.
- -Miren allá hay alguien pidiendo auxilio- gritó indicando el lugar.
- Los pescadores de inmediato se dieron cuenta y empujaron su lanchas al mar para rescatarlo.
- Cuando volvieron trían a uno se sus compañeros, que estaba con la piel quemada, el sol y el agua salada que habían llenado de ampollas todo su cuerpo.
- Aun estaba casi inconsciente.
- - Me robaron la lancha y el motor y me abandonaron con el bidón de gasolina.
- Llevo dos días en el mar- dijo el pescador que apenas podía hablar y estaba muy deshidratado.
- -¡Agua por favor, agua¡- pidió desesperado.
- -No hay que darle el agua bruscamente porque se puede morir, hay que darle en bocaditos, poco a poco sugiró Ana.
- Mejor llevémoslo al dispensario, para rehidratarlo por vena-sugirió uno de los pescadores
- Mientras se hidrataba, la doctora y la enfermera curaban la piel, donde algunas de las ampollas se había reventado.
- El naufrago tenia una quemadura de las de la mitad del cuerpo.
- El pescador respondía a algunas preguntas de la auxiliar que le atendía
- - ¿Cómo se llama?
- - Juan.
- -¿Cuántos años tiene?
- - Treinta y uno.
- - ¿Por qué le robaron su lancha y su motor?
- - Son los narco-piratas doctora. Ellos nos roban las lanchas o los motores, y hasta han matado pescadores.
- -¿Narco-piratas?-preguntó Ana.
- - Ellos nos roban y luego llevan combustible, gas, mejor dicho contrabando a Colombia y de allá traen cocaína,
- -Son los que contaminan los barcos en los puertos o incluso en altamar a los barcos que están cruzando por fuera de las 200 millas.
- -Otras veces solo nos roban para ir a traer contrabando de los barcos.
- -¿Usted estaba solo?
- -Sí, fui a recoger unas redes de camarón. Creo que fue una suerte que no fuera con mi sobrino, porque lo hubieran matado, el es más bravo que yo.
- Cuando Ana fue a comer en el Malecón, a las 3 de la tarde. Los pescadores protestaban frente a puesto de guardia marina, porque no les daban protección.
- Los marinos hicieron un simulacro de salir en busca de algún sospechoso, pero en esa inmensidad del océano, parecía un imposible dar con algún narco-pirata.
- Afuera del dispensario se fueron reuniendo familiares, la esposa, hijos, amigos , que veían como un milagro que Juan, se haya salvado.
- -La virgencita del Carmen lo salvó- repetía la esposa del pescador
- - Le vamos a hacer una procesión de agradecimiento mañana mismo.
- - Ojalá que el padrecito venga, yo voy reunir a las resanderas del rosario, y a los pescadores.
- - Que venga a todas las familias devotas de la Virgen.- comenzaron a gritar las mujeres.

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