14. El canoero de Muisne
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- En QuitoAntenella y Luis el cantante argentino de tangos estuvieron muy ocupados aquel fin de semana. A Anto le tocó ayudar a su hija en los deberes del colegio.
- Luis tuvo una presentación ovacionada en la casa de la Cultura, a la que asistió Anto con, su hija y sus padres.
- En la noche del domingo, Luis y Anto fueron al terminal de Quitumbe, donde él tomó un bus hasta Machala, en que tendría otra presentación antes de continuar al Perú. Ella un bus a directo a Muisne.
- Eran las 7 de la mañana cuando llegó al Relleno frente a Muisne. Se dirigió al muelle para tomar una lancha hacia la isla.
- La lancha de pasajeros en la que quiso embarcarse no la llevó, estaba copada.
- Entonces se le acercó un hombre de mediana estatura, bien vestido.
- -Buenos días señorita, yo voy para Muisne en mi embarcación. Si quiere la llevo.
- -¿Cuál es su embarcación?
- -Esa lancha azul
- -Una lancha grande, ya la veo.
- -Lo que pasa es que hago viajes a Manta también.
- -Bueno, Vamos..
- - Me llamo Geraldo.
- -Soy Antonella Moreno.
- Yo conocí a un doctor Maximiliano Moreno , hace mucho tiempo. en los años 80, cuando vino a hacer un ciclo que llamaban pre rural en el hospital, con otro doctor que había estado en el Frente Sandinista.
- -Si, era mi padre.
- -Entonces permítame que la invite a comer un buen desayuno en Muisne. Conozco un lugar donde hacen un muy buen pollo cerca del parque.
- Tuve momentos muy dramaticos con su padre, que me gustaría recordar.'
- -Pues, claro que sí.
- Luego de desembarcar en el muelle de la isla, Geraldo se ofreció para llevar la pesada mochila de Antonellas.
- En la calle al muelle sólo circulaban personas y triciclos.
- Los almacenes empezaban a trabajar, ofrecían de todo.
- Había vendedores de queso, de jugo de coco, de caña, de naranja, en la calle.
- Un viejo hotel que conservaba la arquitectura original de la isla, que era de madera.
- En un restaurate que asaba pollos se sentaron a comer.
- Al frente estaba el parque con una enorme estatua del Arcangel San Gabriel que se destruyó durante el terremoto de abril del 2016 pero la repararon.
- -Esa estatua la pusieron en lugar de la de Don Milton el eterno alcalde, que estaba antes en el centro del parque-dijo Geraldo.
- -Bueno me iba a contar las aventuras que tuvo con mi padre. ¿Vedad?
- - Lo más dramático fue cuando vino a hacer un investigación de malaria con una Universidad de Alemania.
- Yo fui contratado para llevar en mi lancha al equipo de investigadores, que recogían muestras de sangre y capturaban mosquitos, Recuerdo que lo con sorbetes para tomar colas.
- Incluso yo los ayude. Dejábamos que los mosquitos empiecen a picarnos, y cuando ya introducína sun aguijon y se empezaban a llenar de sangre, había que sorverlos, pero con cuidado porque podía uno atragantarse con ellos.
- Esos mosquitos loa ponímoa en los grande frascos de cristal.
- En la noche esos frascos estaban en una aula de la escuela y hacían un ruido ensordecedor, no dejaban dormir al pueblo de Sálima donde su padre trabajaba y dormía.
- Era el unico médico de ese grupo que dormía en un pueblo el resto domía en un buen hotel de Muisne.
- En Sálima no había doctores, ni subcentros, o dispensarios de salud. sólo piscinas camaroneras.
- Su padre dormía en el hotel de madera, bonito de dos pisos frente la cancha al otro lado de la cantina..
- Un día llegamos al pueblo en la noche, desde Chanesoanga, , cuando la marea estaba bajando.
- Para regresar tenía que esperar que la marea suba,
- Ese día la marea iba a empezar a subir 3 de la madrugada, así me salía mejor quedarme y fui a la cantina.
- Como era sábado, el dueño prendió el ruidoso motor y puso música. La gente bailaba y tomaba como todos los sábados.
- Estuvo bien hasta la media noche, y sucedió lo que casi siempre ocurría cuando no venían las damas de compañía, las putas con sus zapatos de taco en las manos, caminado desde Chamanga.
- Entonces los hombres comenzaron a beber y vinieron las peleas, a uno de ellos le clavaron un puñalada en la axila.
- Las mujeres comenzaron a gritar ¡doctor¡¡doctor¡
- El doctor, su padre, ya estaba acostumbrado esto, incluso pocas semanas antes había tenido que suturar a otro herido, que lo había atacado con machetes.
- A ese honmbre lo lo cosió desde la cabeza a los pies.
- Ese día también lo recuerdo, porque también casualmente estaba en el pueblo.
- La gente quería ver el trabajo del doctor, unos sentados en el piso, parados y otros sobre las mesas.
- Una embarazada que quería ver mas cerca, comenzó a vomitar, cuando una arteria del herido le salpicó sangre en la cara.
- El hombre de manera increíble se salvó, porque era grande y muy fuerte y porque el doctor luego de suturarle le puso ni se cuantos millones de penicilina benzatínica que tenía a la mano ese momento.
- Pero a este herido, le habían cortado una arteria importante de la axila, teníamos que llevarlo de urgencia al Hospital de Muisne.
- -Pero no tenemos marea, el rio estba casi sin agua, habrá que esperar-le dije.
- Imposible se nos muere si no lo sacamos de inmediato-me dijo.
- .-Podemos empujar la lancha hasta un lugar más profundo? - Me preguntó.
- Fui a ver si ya había subido la marea.
- Era posible avanzar sólo con el herido y el doctor, la gente no ayudaba empujando la lancha en lodo.
- Así avanzamos unos dos kilómetros.
- Cuando ya nos podíamos mover con el motor, enonces subieron dos familiares del enfermo.
- La noche estaba obscura, todavía no salía la luna.
- Cuando ya llegamos al estuario por fin salió la luna llena. Sin luna cruzar la peligrosa Bocana de Bolívar hubiese sido peor.
- Yo navegaba a toda máquina mientras el doctor chequeaba la presión o cambiaba una y otra vez los sueros que los exprimía para compensar la sangre perdida.
- Cuando llegamos a la Boca de Bolívar, el mar estaba picado, las olas se veían enormes, había un gran riesgo de naufragar, la lancha se puedía virar y todos a lo mejor ibamos a morir..
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